Sobre la filosofía de un espacio compartido | CivicWise

Hace muchos años varias personas llevaban pensando en construir una cultura innovadora que está enfocada en el trabajo en red, la colaboración, la inclusión y el intercambio de forma híbrida (físico-digital). En el artículo ‘La filosofía para un espacio de trabajo compartido o de coworking’ publicado en 2011 por Alfonso Sánchez Uzábal (voragine.net), se pueden identificar conceptos alineados con la manera que hasta hoy funciona la red de CivicWise.

En esta publicación utilizamos el pensamiento visual para presentar el contenido de este interesante artículo, y dar a conocer conceptos útiles a la hora de reflexionar sobre cómo podemos comportar, actuar y transformarnos dentro de una cultura de trabajo totalmente diferente de la que existía en el pasado.

 

En nuestro espacio de trabajo llevamos hablando desde hace tiempo sobre la posibilidad de poner en marcha una red de profesionales, que no sería otra cosa que explicitar y organizar lo que venimos haciendo en los últimos años: trabajar de manera colaborativa.
La estructura que venimos imaginando tiene cuatro características de base:

  • Está formada por personas. Y no por colectivos o proyectos o iniciativas.
  • Es inclusiva.
  • Tiene una estructura ligera.
  • Tiene dos espacios de referencia. Uno digital y otro físico.

Inclusiva en lo que respecta a lo que es, a lo que hace y a las personas que la forman. La red se define por las personas que la forman, cada integrante debe pensar qué es lo que quiere obtener de la red y qué es lo que puede aportar, cuál es su nivel de implicación y dedicación. Cada nodo personal de la red debe proponer su modelo de pertenencia a ella. Las estructuras ligeras se caracterizan por reducir al mínimo posible la necesidad de toma de decisiones y el tiempo de gestión. En este sentido, la manera de organización y funcionamiento tiene mucho que ver con la que siguen las comunidades de desarrollo de software libre que se basa en la lógica de la abundancia.

 

En un sistema ideal en el que no hay limitaciones de medios la necesidad de dirimir qué es lo que se hace y lo que no, no tiene sentido. Como ejemplo se puede pensar en un periódico que tiene que decidir qué información incluye cada día ya que tiene una limitación física, de espacio en cada número; funciona de acuerdo a una lógica de la escasez. En cambio, si se piensa en la blogosfera, el hecho de que un blogger publique una información no reduce la capacidad de publicación de otro.
Este principio abre un sistema de toma de decisiones que se conoce como plurarquía, basado en que “todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores”. De esta manera, “En un sistema pluriárquico la toma de decisiones no es binaria. No es sí o no. Es en mayor o menor medida. Alguien propone y se suma quien quiere.”

Esta filosofía es una referencia más que un dogma. Está claro que en cualquier organización colectiva existen limitaciones y llegado el momento hay que decidir, seleccionar o priorizar. Pero lo interesante es tener una disposición y una actitud inclusivas, tener presente que no tiene que ser lo uno o lo otro, que pueden ser ambos.
Hay que diferenciar entre lo que hace la red o lo que es, y lo necesario para que funcione. En una estructura ligera es donde más presente tiene que estar la responsabilidad personal por la ausencia de jerarquía: cada miembro debe ser consciente de que existen unos mínimos para que la estructura se mantenga en pie y que las cargas de responsabilidad y trabajo tienen que estar repartidas y equilibradas, de acuerdo también al nivel de implicación de cada cual.La necesidad de espacios de intercambio y trabajo compartido y colaborativo es clara. En relación a ellos, se puede funcionar con una estructura que permita a cada persona llevar a cabo su modelo propio dentro de la red. Habrá gente que quiera compartir a diario un espacio de producción físico, otros que quieran usarlo eventualmente para trabajar, otros que lo usarán para acciones puntuales, otros que con el intercambio que se produzca en el espacio en internet obtengan lo que necesitan… Tantos modelos como sean necesarios. Cada uno de los modelos que se adopten llevan asociados unas cargas, económicas, de responsabilidad, de trabajo, y en función de ellas, un beneficio, que no tiene por qué ser monetario.

Es lo que hemos llamado estructura de capas de cebolla. Es decir, los que estén en el centro de la cebolla, más activos, más implicados, tendrán más cargas pero también más beneficios. La puesta en marcha de una estructura de este tipo es un experimento; los beneficios que se pueden obtener de ella se pueden intuir o imaginar pero dependerá por completo de la gente que la forma y del nivel de implicación. En cualquier caso, disponer de una red de profesionales, permite una rapidez de movimientos considerable a la hora llevar a cabo cualquier proyecto. La explicitación de la red también permite a cualquiera dejar de estar en la periferia en términos de relaciones: todo el mundo está en relación directa con el resto, no hay grados de separación.

Después de haber conocido parte de nuestra ideología, os invitamos a conocer desde primera mano las personas,  los proyectos y la forma de trabajo de la red CivicWise a través del encuentro físico de Glocal Camp que este año se va a implementar en Modena, Italia durante 1-10 de marzo 2019.

 

Por aquí os dejamos también la imagen de las conclusiones de la última Restitución de CivicWise durante el Glocal Camp 2018 en Canarias. ¡A ver qué surge este año!


¡Ven a construir con nosotros, a crear sinergias, intercambiar y innovar!

 

You may also like

2 comments

Leave a comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.